Hazte vegano durante la Cuaresma y renuncia a la crueldad

La Cuaresma es un periodo de reflexión para que los cristianos puedan arrepentirse de sus pecados. Tanto si eres creyente, como si no, ¿qué mejor periodo para poder conocer la realidad de la ganadería y abstenerse de infligir daño y sufrimiento a los otros animales?

Aquí podrás leer las cosas a las que renunciarás.

Daño a los pollitos

A las gallinas ponedoras se las encierra en jaulas diminutas dentro de granjas con otras decenas de miles de gallinas. Para prevenir que se hagan daño las unas a las otras, ya que están sometidas a mucho estrés, se les corta el pico con una guillotina caliente, un proceso extremadamente doloroso que les impedirá comer bien durante el resto de sus cortas vidas.

Estas gallinas serán forzadas a poner un huevo tras otro, así que sus cuerpos se agotan al cabo del año, cuando se las meterá en pequeñas cestas, subidas a un camión que las llevará al matadero. Una vez allí, las colgarán de las patas usando unos ganchos que van por una cinta y esperarán boca abajo su muerte. Muchas de ellas sufren roturas de huesos durante este proceso.

Y, pensemos por un momento en los pollitos macho. Sí, esos bebés adorables, bellísimos y blanditos que tus hijos probablemente adoran: con apenas un día de vida, son triturados vivos. Horrible, ¿verdad? Les meten en una trituradora que los corta en trocitos porque no producen ningún tipo de beneficio para la industria del huevo.

Para las gallinas, patos y pavos – donde el número de animales en una sola nave industrial es enorme- el cuidado individual es imposible, así que millones de ellos sufren y mueren sin haber sido atendidos por veterinarios de sus enfermedades, heridas o infecciones.  

El abuso a las vacas

La industria láctea está construida sobre el control de los sistemas reproductivos de las hembras no humanas (un asunto de actualidad en la era del #MeToo y la lucha continua de las mujeres por sus derechos, por controlar nuestros cuerpos y sistemas reproductivos).

Las vacas son preñadas a la fuerza contínuamente para producir leche. Les roban a sus bebés (que gestan durante 9 meses, igual que las humanas hacen con sus bebés) y la leche de sus bebés. Esa leche, que está perfectamente formulada para que un ternero engorde y crezca, se destina a los humanos, incluso aunque no la necesitamos. ¿No encuentras muy raro que seamos la única especie que bebe leche una vez superado el periodo de lactancia, y es de otros animales?

Las vacas braman en luto llamando a sus pequeños perdidos. Los cuernos y las tetas sobrantes de las terneras son cortadas sin ningún tipo de anestesia y en algunos países incluso les hacen lo mismo en las colas.

Las máquinas de ordeñar que están unidas a los cuerpos de las vacas, pueden dar como resultado infecciones dolorosas de las mamas como sucede con la mastitis. El ciclo de embarazo forzado, parir, el robo y el luto por sus hijos continúa hasta que el cuerpo de la vaca no puede más, y estas criaturas amabales, curiosas, inteligentes y juguetonas son enviadas al matadero para ser asesinadas.

Igual que sucede con la industria del huevo, los terneros macho son visto como productos de desecho. En Estados Unidos, estos bebés incluso crecen en jaulas para terneros, encerrados en la oscuridad, antes de ser enviados al matadero, unos días después de haber nacido. En Australia, a estos terneros (conocidos como los terneros “bobby”) se les deja sin comer durante muchas horas antes de matarlos.

La tortura de los cerdos

Las cerdas son violadas y muchas de ellas mantenidas en “jaulas de maternidad” que son espacios diminutos donde no pueden siquiera darse la vuelta. Muchas de ellas enloquecen por la falta de movimiento y de contacto con otros animales, ya que los cerdos, como nosotros, son animales tremendamente sociales. Se las mantiene así de por vida, constantemente embarazadas. Después de dar a luz, se les fuerza a dar de mamar a sus pequeños desde la rigidez de esas jaulas donde apenas pueden alcanzar a tocarlos.

Los cerdos son incluso más inteligentes que los cerdos, sin que la inteligencia sea la razón por la que podemos o no causarle daño a los otros. En Occidente nos horrorizamos de que otros países maten perros y gatos, y aún así, nosotros hacemos lo mismo con otros animales.

Los pollos, animales sintientes criados en granjas para comer su carne, viven y mueren entre sus propios excrementos. Debido a la gran cantidad de ellos que hay en las granjas, tampoco se les tratan sus enfermedades y sufren hasta el último de sus días.

Pero esto no termina aquí. Se les mete en camiones, cientos a la vez, y se les transporta durante 24-72 horas, sin agua o comida hasta el matadero donde tiemblan de miedo al oír al resto de animales, familia y amigos, gritar hasta que son asesinados.

 

En Australia, los cerdos son metidos en cámaras de gas para ser aturdidos con dióxido de carbono, pero este método llamado “humanitario”, provoca un terror y un pánico indescriptibles a estos dulces animales. Los cerdos, igual que muchos otros animales, suelen estar conscientes en el momento en el que se les corta la garganta y se desangran hasta morir.

Esta es la realidad de los mataderos, que además de ser increíblemente traumático para los animales que luchan para sobrevivir, puede causar también problemas mentales graves para los trabajadores de los mataderos.

El sufrimiento de los peces y otras criaturas marinas

La crueldad es algo que se suele obviar cuando hablamos de criaturas marinas. Los científicos han demostrado ya que los peces son seres sintientes y que pueden experimentar dolor físico y también emocional, igual que los cangrejos, langostas y otros crustáceos.

Así que los anzuelos en sus bocas y gargantas puede ser algo increíblemente doloroso, al igual que ser arrastrados de sus hogares en el mar y ahogados hasta la muerte, o incluso cortados y hervidos vivos y conscientes.

Otros animales también son dañados por la pesca: las enormes redes de pesca de arrastre sacan a la fuerza trillones de peces de los océanos, pero también otras especies como ballenas, delfines, tortugas, tiburones, estrellas de mar, esponjas… e incluso los peces que son pescadores, como los albatros, a veces se los captura también, sufriendo muertes lentas y dolorosas.

Los peces también pueden ser criados, igual que hace la ganadería industrial, en un proceso conocido como acuicultura. También es la causa principal de muchos problemas medioambientales y de salud, por no mencionar que es extremadamente cruel encerrar a millones de peces en redes que son como jaulas, y que son forzados a vivir en sus propios excrementos o alimentados con trozos de otros animales.

Así que la Cuaresma es el momento perfecto para dejar la crueldad de lado y abrazar la compasión. Descarga nuestra Guía de Iniciación al Veganismo aquí.

Katrina Fox es una periodista y consultora de relaciones públicas que ha escrito en numerosos medios impresos y digitales en el Reino Unido, Estados Unidos y Australia. Vegana desde hace 21 años, es la fundadora de VeganBusinessMedia.com, en donde encontrás recursos, consultoría y entrenamiento para emprendedores, autores y creativos veganos. Originalmente de UK, Katrina ahora vive en Sydney y es la directora de campaña de Australia para Million Dollar Vegan.

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