16 enfermedades zoonóticas de vacas (zoonosis bovina)

Hay alrededor de mil millones de vacas en el planeta. Se utiliza mucha tierra, alimento y agua para criarlas, y se emite una gran cantidad de metano, que es perjudicial para el clima. La agricultura, la explotación y la alimentación de estos gentiles animales también pueden causar enfermedades graves en las personas. Continúa leyendo para conocer 16 maneras en que nos dañamos cuando lastimamos a las vacas.

¿Qué son las enfermedades zoonóticas?

Las enfermedades zoonóticas son causadas por gérmenes que se propagan entre animales y personas. Algunas afectan solamente a la persona que entra en contacto con estos gérmenes, mientras que otras pueden pasar de persona a persona como enfermedad infecciosa.

La tuberculosis, el sarampión, la tos ferina, la fiebre tifoidea, la lepra y el resfriado común saltaron de los animales a las personas cuando comenzamos a domesticar, criar y explotar animales. Más recientemente, ha ocurrido lo mismo con la gripe aviar, la gripe porcina, el SARS, el MERS, el SIDA, el Ébola y la Covid-19.

Pagamos un precio muy alto cuando criamos, comerciamos, matamos, comemos y explotamos animales.

¿Cómo se propagan las enfermedades entre animales y humanos?

Los agentes infecciosos pueden transmitirse por contacto físico directo con los animales. Esto incluye ser mordido o arañado, o al entrar en contacto con piel infectada, heridas, saliva, orina o heces.

Pero no solo nos podemos infectar entrando en contacto directo con animales. Ellos pueden toser o estornudar gotitas infecciosas que contaminan superficies u objetos cercanos. Los patógenos también pueden ser transportados por insectos y transmitidos a las personas a través de una picadura. Y, por supuesto, podemos introducir esos patógenos directamente en nuestros propios cuerpos cuando comemos alimentos contaminados.

¿Qué animales son portadores de enfermedades zoonóticas?

Todo animal porta patógenos de algún tipo. Muchos de estos provocarán síntomas leves, algunos provocarán síntomas graves y otros vivirán inofensivamente dentro los animales, pasando desapercibidos. Pero lo que es inofensivo para un animal puede resultar mortal para las personas porque podríamos no tener inmunidad a un determinado patógeno.

Así como los colonos blancos del siglo XV llevaron patógenos a las Américas y exterminaron a un gran número de indígenas que no contaban con inmunidad contra ellos, lo mismo ocurre cuando forzamos el contacto cercano con los animales. Los cazamos, matamos, capturamos, enjaulamos, comerciamos y matamos, y al hacerlo, adquirimos estas enfermedades.

16 enfermedades zoonóticas asociadas a las vacas

Ántrax

El ántrax es una bacteria natural del suelo que causa enfermedades graves y la muerte en muchos casos de infección humana. Se puede transmitir de las vacas a las personas a través de heridas en la piel, al comer carne infectada o al inhalar esporas, a menudo de pieles de animales contaminadas, o durante la matanza. Sin tratamiento, es fatal en casi todos los casos, pero con antibióticos, si se administran rápidamente, se puede salvar a algunas personas. Afortunadamente, es una enfermedad inusual, con los mayores riesgos entre los veterinarios, los agricultores y aquellos que manejan productos de lana animal, pelo, pieles o harina de huesos.

Brucelosis

Es una enfermedad bacteriana que afecta los sistemas reproductivos de los animales y causa fiebres y artritis. Las personas pueden infectarse por contacto directo o exposición. También puede transmitirse al beber leche de vaca infectada. Al igual que en los animales, los síntomas en las personas incluyen signos similares a los de la gripe, dolor en las articulaciones y fiebres recurrentes. En casos más graves, los órganos, incluidos el hígado, el corazón y el sistema nervioso central, pueden inflamarse. Puede ser mortal.

Enfermedad de «las vacas locas» (EEB)

La EEB es un trastorno neurológico progresivo de las vacas. Se cree que comenzó cuando estos animales herbívoros fueron alimentados con productos cárnicos. En las vacas, la enfermedad progresa lentamente, pero ocasionalmente los animales infectados tiemblan, tropiezan, y se vuelven temerosos o agresivos. Es fatal en el 100% de los casos. Las personas que comen carne de vacas infectadas desarrollan una variante llamada enfermedad de Creutzfeldt-Jakob. Los síntomas iniciales incluyen cambios de comportamiento, falta de coordinación y demencia, seguidos de coma y muerte, también en el 100% de los casos. No hay cura.

Criptosporidiosis

Esta enfermedad diarreica es causada por un parásito microscópico que puede vivir en el suelo, el agua y los alimentos contaminados por las heces de los animales infectados, incluida la leche cruda. Vive en las entrañas de personas y animales infectados (incluidas las vacas) y se transmite a través de sus heces. Los síntomas que incluyen diarrea acuosa, calambres, náuseas, vómitos, fiebre y pérdida de peso, pueden durar hasta cuatro semanas. Hay una mayor incidencia en los niños y puede ser grave en los inmunodeprimidos. Se cree que el cambio climático podría conducir a un aumento en las tasas de infección en Europa.

Dermatofilosis

La dermatofilosis es una enfermedad bacteriana que afecta a múltiples especies. Es más común en animales jóvenes inmunodeprimidos o en aquellos expuestos durante un largo período a condiciones húmedas. Por esta razón, los agricultores lo llaman «escaldadura por lluvia». Comienza con un parche circular húmedo, a menudo con pelos enredados, y se extiende rápidamente. Las personas que entran en contacto con él pueden desarrollar lesiones en la piel que luego se descomponen hasta formar úlceras que sanan pero dejan cicatrices.

Escherichia coli

Este desagradable patógeno transmitido a través de los alimentos causa diarrea con sangre, gastroenteritis y, ocasionalmente, una insuficiencia renal potencialmente mortal. Los animales rumiantes en las granjas actúan como un depósito natural y, por lo tanto, no es sorprendente que la transmisión ocurra típicamente cuando las personas comen carne cruda de vacas y otros animales (o cualquier alimento contaminado por ella) o beben productos lácteos deficientemente pasteurizados. Los niños y los ancianos corren un mayor riesgo de sufrir una intoxicación grave y también de morir.

Giardiasis

El Giardia es uno de varios parásitos protozoarios que afectan a las vacas, y algunas cepas también pueden infectar a las personas. La giardiasis se caracteriza por diarrea, calambres abdominales, hinchazón y pérdida de peso. Se propaga a través de las heces. Un estudio de 242 brotes encontró que la mayoría estaban conectados al agua (consumo y contacto recreativo) mientras que el consumo de alimentos infectados representaba el 16 por ciento. Se puede encontrar en todas las regiones de los Estados Unidos y causa 1,2 millones de infecciones al año.

Leptospirosis

Esta enfermedad bacteriana es común en las vacas explotadas por su carne y su leche, y hace que sufran aborto, infertilidad e infección renal. La bacteria puede transmitirse a las personas a través del contacto directo o indirecto con animales infectados, especialmente a través de su orina (incluidos los alimentos contaminados con ella y con aguas donde ha habido escorrentía). Los síntomas pueden ser de leves (dolores parecidos a la gripe y fiebre) a severos, incluyendo confusión mental, ictericia y daño al hígado, riñones y cerebro. Puede ser mortal.

Listeriosis

La bacteria Listeria está muy extendida en el medio ambiente y las vacas, por norma general, se infectan al comer forraje de maíz contaminado. De las vacas y otros rumiantes se transmite a las personas por contacto directo, inhalación o por ingesta de carne infectada. En septiembre de 2019, se encontró un brote grave en embutidos y quesos. Infectó a 10 personas en cuatro estados de Estados Unidos. Una persona en Michigan falleció. Los efectos más severos ocurren en los ancianos y los inmunodeprimidos. Las mujeres embarazadas rara vez muestran síntomas por sí mismas, pero puede resultar fatal para el feto o el bebé recién nacido.

Pseudocowpox

Este virus es el culpable de una infección dolorosa en las vacas, que causa pápulas en sus pezones y ubres. Es común que rebaños enteros se infecten. Se transmite a las personas a través del contacto directo, lo que hace que los agricultores sean más susceptibles, aunque los veterinarios y los trabajadores de los mataderos también pueden verse afectados. El virus causa manchas rojas en dedos, manos y brazos que se vuelven sensibles a la semana. Es una enfermedad leve y los síntomas normalmente desaparecen después de algunas semanas.

Fiebre Q

Es una enfermedad bacteriana infecciosa que en las vacas puede provocar abortos, muerte fetal y trastornos de fertilidad. Cuando se transmite a las personas (a través de productos para el parto, heces, orina y leche), puede no causar ningún síntoma o provocar fiebre alta, dolor de cabeza, dolores musculares, vómitos, dolores en el pecho y el estómago, y neumonía. También puede afectar el hígado. En algunos casos, se produce una enfermedad debilitante grave que a menudo es mortal. La Fiebre Q es tan altamente infecciosa que un solo organismo inhalado puede causar enfermedades.

Rabia

Esta es una enfermedad viral grave que puede afectar a todos los mamíferos, incluidas las personas. En las vacas, ataca el sistema nervioso, el cerebro y la médula espinal causando el deterioro y la muerte del cerebro. Por lo general, se transmite a las personas al ser mordidas por un animal infectado, pero también puede ocurrir si la saliva entra en la nariz, la boca, los ojos o una herida. Sin embargo, no solo los trabajadores agrícolas están en riesgo. Se puede transmitir de las vacas a las personas que beben leche no pasteurizada infectada. Los síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza, confusión y comportamiento anormal. La muerte es casi segura.

Tiña

Una enfermedad de la piel causada por un hongo que puede afectar a muchas especies animales, incluidos los cerdos. Las personas pueden infectarse por contacto directo. El síntoma más común es la picazón y el sarpullido. Se puede tratar con medicamentos fúngicos tópicos.

Salmonelosis

Una infección bacteriana común que puede causar enfermedades diarreicas graves, especialmente en niños, ancianos y personas inmunodeprimidas. Las bacterias se encuentran en las heces que contaminan los alimentos, generalmente de origen animal, incluida la carne de cerdo. La transmisión también puede darse por contacto directo con animales infectados. La salmonelosis causa alrededor de 1,35 millones de infecciones, 26.500 hospitalizaciones y 420 muertes en los Estados Unidos cada año.

Tuberculosis

Históricamente, la tuberculosis provenía de las vacas, y aún hoy en día puede transmitirse de las vacas a las personas al beber leche no pasteurizada, por el contacto directo con un animal infectado o al inhalar la bacteria que las vacas tosen. Se puede transmitir de persona a persona. Hay dos tipos de esta infección bacteriana. El tipo bovino es responsable del 2 por ciento (alrededor de 230 casos) de tuberculosis en los EE.UU. En las personas, puede afectar los pulmones y los ganglios linfáticos, causar sudoración nocturna y pérdida de peso. Si no se trata, puede ser fatal.

Estomatitis Vesicular (VSV)

Es una enfermedad viral que afecta a las vacas y a otros animales. La VSV es endémica en las regiones más cálidas de América del Norte, Central y del Sur. En las vacas, se forman lesiones dolorosas en forma de ampollas en la boca y las fosas nasales, pérdida de apetito y pérdida de peso, así como fiebre, babeo y cojera. Se transmite a las personas a través del contacto directo, la picadura de insectos o la inhalación. Provoca una enfermedad aguda similar a la gripe con fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza y malestar general.

Prevención

Muchas de estas enfermedades, aunque no todas, se transmiten a las personas a través del contacto cercano con las vacas, lo que hace que los trabajadores agrícolas, los matarifes, los carniceros y los curtidores tengan más probabilidades de infectarse. Sin embargo, también existen serios riesgos al comer carne de vaca o beber leche. Para reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por los alimentos, es mejor evitar manipular y comer productos animales por completo.

Sin embargo, para proteger completamente a la población humana, debemos terminar con la cría de animales. Causar estrés físico y emocional severo a las vacas, como cuando son inseminadas por la fuerza para que produzcan leche y se les quita a sus crías, las hace más susceptibles a las enfermedades.

Cuando las tratamos de esta manera, no es solo una crueldad hacia ellas, también hay repercusiones para las personas. Algunas enfermedades bovinas son altamente infecciosas y pueden propagarse rápidamente entre la población humana, ya sea que las personas coman o no la carne. Pero nada de esto es inevitable. Podemos terminar con la inmensa destrucción que causa la cría de tantas vacas en los bosques, la vida silvestre, el clima y nuestra salud simplemente eligiendo comer alimentos a base de plantas.

Conclusión

La ganadería, la cría, el comercio, el transporte, el sacrificio el consumo de vacas y de leche han tenido un gran impacto en nuestra salud y en nuestro planeta. Además de impulsar la deforestación global que provoca la destrucción de las poblaciones de animales salvajes es un factor importante en el cambio del clima. La industria también es un contaminante líder, ya que vacía los desechos que produce en nuestras vías fluviales, envenenando el agua y destruyendo la vida acuática. Estamos pagando un alto precio por comer animales, incluido el daño que la ganadería y su consumo causan en nuestra salud.

En lugar de tratar a los animales con los que compartimos este planeta con respeto (porque ellos están aquí con nosotros, no para nosotros), los hemos encerrado, les hemos quitado a sus crías y les hemos negado todo lo que haría que su vida valiera la pena. Las vacas son inseminadas y criadas repetidamente hasta que ya no son fértiles y entonces son transportadas en camiones para su sacrificio, después de años de tormento físico y psicológico.

Podemos ser mejores que esto. Podemos comportarnos con compasión por los animales y el mundo que nos rodea, y podemos cuidar nuestra propia salud y la de las personas que amamos. Podemos hacer todo esto con un pequeño paso: comer a base de plantas.

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