¿Por qué estamos engordando a los animales mientras los humanos se mueren de hambre?

Un dato sorprendente que quizá no sabías: incluso con el clima tan extremo causado por el cambio climático, los humanos cultivamos tanto grano globalmente para poder alimentar dos veces a la población de la Tierra hoy en día.

Entonces, ¿por qué 815 millones de personas no tienen suficiente comida para llevar una vida saludable? Eso es una de cada nueve personas que tienen hambre cada día, la mayoría en países vulnerables y en vías de desarrollo.

La respuesta está en nuestros platos

De media, unos dos mil millones de toneladas de grano se producen a lo largo del mundo cada año. Sin embargo, casi la mitad de ese grano se destina a alimentar a los animales que la industria ganadera (carne y leche) explota.

Cuando miramos un poco más de cerca a algunos tipos de granos (como el maíz, avena, sorgo y cebada), los datos son incluso más impactantes: se estima que un 77% de estos cultivos están destinados a alimentar a los animales considerados de granja.

Además, el 90% de la soja que se planta en el mundo va para alimento de pollos, animales vacunos, ovejas, cabras, cerdos y otros animales mantenidos en granjas industriales.

Lo que es aún más perturbador es que la amplia mayoría de estos granos son cultivados en países donde los niños se están muriendo literalmente de hambre.

De hecho, el 82% de los niños hambrientos del mundo viven en países que producen granos para alimentar animales que luego se asesinan y se exportan para llenar los platos de Occidente.

Como el famoso filántropo Philip Wollen dijo durante un discurso al Centro St James de Ética: “Cada bocado de carne que comemos es una bofetada en la cara llena de lágrimas de un niño hambriento”.

El problema con la producción de carne

La carne proporciona apenas un 2% de las calorías que necesita el mundo y aún así un 60% de la tierra de cultivos se ocupa para la producción de carne.

Mientras que todas las formas de producir carne producen un costo increíble para el medio ambiente (y una muerte segura para los otros animales), el problema con la producción de carne es especialmente grave.

La producción de carne demanda vastas áreas de los recursos finitos y naturales de la Tierra. Cada día, en todo el mundo, las vacas beben 170 mil millones de litros de agua, ¡y requieren 61 mil millones de kilogramos de alimento!

De hecho, se necesitan 15.000 litros de agua para producir solo un kilo de carne, en contraste, un kilogramo de trigo requiere solo 1500 litros, es decir, ¡diez veces menos agua!

En un planeta destruído por los efectos del cambio climático, donde el agua y la seguridad alimentaria son asuntos presentes y urgentes, ¿por qué estamos desperdiciando recursos naturales tan preciados en hábitos alimenticios insostenibles?

El futuro de la comida y asegurar el agua

Las Naciones Unidas describen la seguridad alimentaria como: “Cuando todas las personas, en todo momento, tienen acceso físico, social y económico a alimentos suficientes, nutritivos y seguros para poder asegurar las necesidades nutricionales para una vida sana y productiva”.

Con más de 3.1 millones de niños muriendo de hambre y malnutrición cada año, está claro que la humanidad debería cambiar sus prioridades para poder de hecho proveer seguridad alimentaria y agua para todos.

De acuerdo a “Agua para la vida” un proyecto de Naciones Unidas: “Cambios sustanciales en la política y organización a lo largo de toda la cadena de producción, son necesarios para poder asegurar un mejor uso de los recursos disponibles de agua para poder abastecer la creciente demanda de comida…”

El complejo círculo de la pobreza

La ganadería es directamente responsable de muchos factores que resultan en hambre,  desnutrición y muerte, todos ellos características que forman parte del círculo de la pobreza.

Desafortunadamente, la solución no es tan simple como ofrecer el grano que va a parar a los animales a los humanos. Compañías multimillonarias también pueden prevenir el cambio social de suceder rápido.

De acuerdo al investigador Dr. Richard Oppenlander, un grupo muy pequeño de conglomerados multinacionales mantienen el monopolio del 65% de las semillas y granos.

Esas mismas compañías son también responsables de controlar el 80% de todos los paquetes procesados de animales asesinados en el mundo, lo que presenta conflictos de intereses. Como el Dr. Oppenlander explica, la demanda global de carne se propaga de forma cultural, política y por intereses económicos que al final terminan legitimando la dominación de estos conglomerados gigantes.

“Así que esto lleva a cómo los recursos naturales son utilizados (la tierra, el agua, las selvas, océanos, atmósfera y biodiversidad), cómo se gasta el dinero y cómo las leyes se crean”, Dr. Oppenlander explica.

La Tierra tiene suficiente para la necesidad, pero no para la avaricia

“La Tierra puede producir suficiente para las necesidades de cada uno. Pero no para la avaricia de cada uno”. (Phillip Wollen, 2012)

Cuando nos encontramos con estos datos aplastantes, puede ser muy difícil mantener el optimismo, o imaginarnos un mundo que sea más amable para todos – humanos y animales-. Sin embargo, cada persona puede hacer su parte, ¡y puedes elegir empezar hoy!

De hecho, un estudio reciente publicado en la prestigiosa revista Science, ha demostrado que el gesto más simple y más grande que puede hacer cada persona para proteger el futuro es adoptar una dieta vegana.

Los investigadores de la Universidad de Oxford han descubierto que incluso las ganaderías más extensivas no pueden producir una cantidad de proteína suficiente comparable con los peores cultivos vegetales, sin causar un impacto medio ambiental terrible.

Sobre todo, los investigadores teorizan que en un mundo vegano, se emitirían un 49% menos de emisiones globales y podríamos utilizar un 19% menos de agua para poder abastecer nuestras necesidades globales de demanda de alimentos.

Está claro que las fuentes de alimentación actuales del planeta fallan por todas partes y que necesitamos un cambio exhaustivo en cómo los humanos comemos, especialmente en Occidente.

“Hazte vegano para salvar al planeta” no es tan solo una frase hecha, es un mensaje respaldado por una plétora de investigaciones científicas y estadísticas, y es una elección que demuestra solidaridad con las comunidades afectadas por el hambre y la pobreza.

Si estás interesado en aprender más, por favor, descarga nuestra Guía de Iniciación al Veganismo. Encontrarás un montón de planes de comidas, ideas e inspiración para poder empezar tu viaje hacia el veganismo hoy.

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